La Educación, Leonel y Pepe Mujica

hectorluis03@hotmail.com

Rafa_Gamundi"Hay una relación estrecha y constante entre educación y distribución del ingreso. Los conocimientos determinan, cada vez con mayor definición, el lugar que las personas ocupan en la organización social. Sin educación la pobreza se perpetúa: se torna hereditaria. La educación es la "palanca" para salir de la pobreza en términos individuales y familiares y para alcanzar la innovación, la equidad y el desarrollo en términos sociales".  Así lo afirma el politólogo Rodrigo Borja en su obra: Enciclopedia de la Política.
Basado en esos criterios, se llega a la conclusión de que, el desempleo, la pobreza  y falta de desarrollo en el país, tienen como origen, la mala calidad de la educación imperante en la escuela dominicana, opinión que coincide con la emitida  por ejecutivos de la Cámara Americana de Comercio en la República Dominicana cuando revelaron, que la empresa tecnológica norteamericana INTEL había pensado instalarse en el país, pero que, por falta de capacidad del personal disponible para las tareas propias de la empresa, prefirieron instalarse en Costa Rica, donde el Estado consagra el 8% del PBI a educación.

El presidente Leonel Fernández Reyna, daría una prueba de valor y conciencia patriótica, al tiempo de ganarse el reconocimiento popular, si decidiera volver sobre sus pasos y rechazar las posiciones de funcionarios , legisladores y él mismo, que entienden que el presupuesto o ley de gastos públicos, no puede reconsiderarse para introducir el 4% del PBI que por ley le corresponde a la educación dominicana.

En distintas ocasiones, en escenarios diferentes, el mandatario ha dado connotaciones de estar consciente de la necesidad de elevar la calidad educativa dominicana, sin la cual, el desarrollo económico-social de la familia y la nación es imposible. Pero, no ha tomado las medidas necesarias que posibiliten esas aspiraciones.  Por el contrario, como ocurrió en Rio de la Plata, Argentina, ante la Asamblea de Jefes de Estado y de Gobiernos Latinoamericanos, el presidente Fernández, justificó no cumplir con lo que manda la ley respecto a la educación porque debía  primero enfrentar el pago de los servicios de la deuda externa y los  subsidios a la energía, como lo atinente a la criminalidad, que afecta al país, olvidando  que esas cosas hay que resolverlas mediante un plan integral que  tenga la educación como punto de partida.

El Dr. Fernández debe rectificar. Ajustar sus actos a la voluntad popular y la ley. El presidente no debe ver el apoyo masivo del pueblo a las exigencias de que se cumpla con la ley dedicando el 4% del Producto Bruto Interno a la educación como un desafío a su autoridad, o enfrentamiento político. Por el contrario, apegado estrictamente a su obligación de cumplir y hacer cumplir la Constitución, ponerse al frente de esa voluntad y, sin tomar en cuenta la naturaleza social, política y económica de sus auspiciadores,
o supuestas intenciones secundarias  materializarla.

El presidente debe blindarse contra  todo tipo de resabio  propio del individualismo pequeño burgués,  que le hagan sentirse derrotado por rectificar y, rebelándose contra sí mismo,  avanzar  en el tiempo que le queda de mando, en la tarea de formar un nuevo dominicano, conforme la época moderna que vive la humanidad, mediante el uso de una educación de calidad que le permita desempeñarse en todo momento y cualquier parte, con capacidad y dignidad, conforme a  como dijera su homólogo, el presidente uruguayo, Don José Mujica (Pepe): "el puente entre el hoy y ese mañana que queremos tiene un nombre y se llama educación". Acoger esa sentencia como propia, sería una acción gloriosa e imperecedera que enaltecería la gestión del presidente Fernández y su gobierno.

Históricamente, tanto en el poder como en la oposición, el presidente y su partido PLD, como su líder histórico, profesor Juan Bosch, han privilegiado retóricamente la educación, pero, como dijera el antiguo guerrillero tupamaro, hoy presidente de Uruguay:"una cosa es la retórica en  educación y otra cosa es que nos decidamos a hacer los sacrificios que implica lanzar un gran esfuerzo educativo y sostenerlo en el tiempo". Hacer que nada esté por encima de esa prioridad, sino que la complementen, como sería resolver los problemas de la criminalidad, la energía, el pago de los servicios de la deuda externa y los subsidios, como aumentar la capacidad y la calidad de vida de los docentes mediante un salario justo y condiciones de trabajo adecuados.

La educación es la herramienta que nos permitiría luchar con éxito en los duros combates que impone la globalización, donde el conocimiento, la comunicación y la información son las armas imprescindibles para no ser aplastados por competidores y avanzar.  Una educación deficiente no nos permite marchar con seguridad y justicia por rutas de progreso y liberarnos del doloroso atraso y subdesarrollo que nos oprime, doblega y avergüenza ante el mundo. De manera que, como dijera Mujica: "Este mundo nuevo no nos simplifica la vida, nos la complica. Nos obliga a ir más lejos y más hondo en la educación. No hay tarea más grande delante de nosotros".

Ojalá el Dr. Fernández haga suyo ese juicio y al tiempo de dirigirse   en ese sentido al país, rechace firme y   categóricamente, toda intención reeleccionista, acogiéndose estrictamente a lo que manda la Constitución. Así, podrá sentir, la paz y  el alivio que da la satisfacción del deber cumplido y gozar del reconocimiento de un pueblo que ansía superar sus deficiencias estructurales y que ha confiado en tres oportunidades en el PLD para lograrlo, sin que todavía, casi al término del mandato presidencial,  se hayan hecho  realidad plena  sus esperanzas.

Category:
0 Responses
Leave a Reply: